Cuando bajé del avión, lo sentía irreal. No creí que estuve in Buenos Aires. Estuve muy emocionada y contenta. Cuando llegué a mi hostel en Palermo Viejo, estaba nerviosa. Caminé por dos horas en el area y me gustaron las tiendas de ropa y café. Pero cuando me di cuenta de estaba sola con nadie para compartir estos momentos, me entristecí mucho. Con las días por el fin de semana, estuve más contenta pero echo de menos mucho a mi familia y mis amigos.
miércoles, 20 de agosto de 2008
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1 comentario:
Hola Angela, soy Diego. Aquí hay algunas correcciones al texto: ¿qué tal si las revisás el fin de semana? ¿Mal plan o buen plan? Veremos...
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